Desde que apareció la financiación colectiva o crowdfunding han surgido nuevas alternativas alrededor de esta posibilidad
Lo tienes todo: una idea empresarial, un buen proyecto y estás dispuesto a expandir tu negocio. Y ahora viene la pregunta, ¿quién apuesta en tu negocio para dotarte con la financiación necesaria? Hasta hace poco la fuente más solicitada de financiación eran las entidades bancarias, que mediante créditos o préstamos aportaban a las pymes el capital para su expansión. Sin embargo, muchas de estas entidades bancarias actualmente han restringido el aporte económico, o bien, son los mismos emprendedores quienes prefieren otra opción financiera. ¿Y qué te parece si es un particular el que cree en tu proyecto?
La técnica se llama crowlending, y es una forma de financiación cuyo objetivo es que los particulares sean los prestadores de capital a las pymes. No suele ser una sola persona quien financie el proyecto, sino que normalmente se trata de una financiación colectiva compuesta por numerosos particulares que desean dar una oportunidad a los proyectos empresariales y canalizar sus ahorros hacia una economía productiva. Para los financiadores, es mayor el interés que en el depósito bancario y el riesgo es menor, mientras que para las pymes el coste de financiación es menor.
